lo necesario para emprender

Aunque se podría decir que todos buscamos una vida plena, esto puede tener un significado diferente para cada persona; la vida está llena de momentos, pero la sensación de éxito se da cuando se acumulan más momentos con significado, o, mejor dicho, suficientes momentos con significado. Ser un emprendedor o hacer parte de un emprendimiento puede ser uno de esos momentos, como buenos motivos para emprender pueden ser hacer el bien, generar empleo, desarrollar habilidades o lograr la independencia financiera.

Pero, ¿qué hace que más del 90 % de los emprendimientos no perdure?

De acuerdo a datos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2016, solo el 6 % de las nuevas empresas resisten más de tres años y medio.

Hay quienes dicen que es por falta de capital, pero en la actualidad existen muchos programas, tanto públicos como privados, que abren diferentes posibilidades de acceso al capital: incubadoras, aceleradoras de negocios y cámaras de comercio, instituciones como: Endeavor, Seedstars World, Startup Chile, Startup Perú, Incubar, e iNNpulsa, Fondo Multilateral de Inversiones (MIF), el Banco de Desarrollo de Latinoamérica (CAF), el Banco de Desarrollo (BNDES), o la Agencia Chilena de innovación y Desarrollo (CORFO) han venido invirtiendo millones en la región para fomentar la creación de emprendimientos innovadores. Esto demuestra que sí hay alternativas, y, por lo tanto, el capital no debería ser una restricción para sacar adelante un emprendimiento. Hay también los que afirman que estas instituciones ni siquiera serían necesarias si se supiera promocionar el emprendimiento en plataformas de crowdfunding, un mecanismo colaborativo de financiación de proyectos en el que un número de personas compra el producto o servicio por tener el privilegio de tener la primicia. Es, de cierta forma, como una preventa.

De cualquier modo, el capital no debe ser la restricción. Ecuador, por ejemplo, es uno de los países con mayor cantidad de emprendimientos, pero difícilmente logran madurar por ausencia de un ecosistema favorable. Aunque el gobierno de ese país ha hecho esfuerzos para facilitar el acceso al capital, desarrollar las capacidades y habilidades para administrar el éxito o la falta de él es fundamental para que una empresa perdure. Con frecuencia se menciona la importancia de haber fracasado, porque permite aprender y crear las bases para el éxito, y en ello hay una buena dosis de verdad. Sin embargo, aunque es irónico decir que una empresa pueda tener un problema porque fue muy exitosa inicialmente, esto puede pasar: la falta de visión a mediano y largo plazo hace que un emprendimiento que encontró el capital inicial, por una u otra causa, no perdure.

En un entorno cada vez más dinámico, donde la constante es el cambio acelerado, las organizaciones, y en especial los emprendimientos, se enfrentan a variaciones en los ingresos por ventas o en los costos, incrementos de gastos operativos o inventarios, comprar de más o dar más plazo de crédito del que pueden soportar, entre otras situaciones que los llevan a vivir situaciones de falta de liquidez, dificultad para pagar las obligaciones, baja rentabilidad o incluso pérdidas.

Desarrollar las habilidades administrativas y financieras es un requisito para perdurar, pero puede que estos tópicos no sean la pasión de todo emprendedor. Hace unos años conocí a un par de emprendedoras muy buenas en lo que sabían hacer: diseñar y producir artículos de marroquinería, como bolsos y billeteras, entre otros. Realmente sentían pasión por su arte, y eso las motivó a emprender y montar su propio negocio. Apoyándose en las redes sociales, empezaron a hacerse a clientes y su marca empezó a darse a conocer; las ventas crecían y entonces llegó la hora de formalizarse, de manera que se acogieron a un programa Cámara de Comercio de su ciudad, de apoyo para emprendedores, en el cual les dieron información de aspectos claves a tener en cuenta para formalizar su negocio. Sin embargo, se dieron cuenta de que tener la información no era suficiente, y de que necesitaban del apoyo de personas con conocimiento, así que contrataron a una contadora para que les ayudara. Por supuesto, ella les dijo que necesitaban un software contable para organizar la información, hacer los estados financieros y prepararse para pagar impuestos; fue en ese momento que se enfrentaron a una nueva dimensión, entendieron que crecer y formalizar el negocio tenía retos que iban más allá de lo que era su pasión.

Al seleccionar el software, se dejaron asesorar por su contadora, porque ella era la que tenía la experiencia en esos temas, pero el proceso de implementación fue tortuoso, costoso y absorbente, pues habían seleccionado y pagado una herramienta que, en vez de ayudarlas, les estaba quitando su concentración de lo que era el negocio: el diseño y la marroquinería. La situación fue tan difícil que perdieron el norte, y con los nuevos y altos gastos operativos y la reducción en la innovación, el negocio empezó a ir por mal camino, hasta el punto de que la relación de estas dos emprendedoras se deterioró y desistieron de continuar con la empresa.

En una organización ya establecida, el presidente se puede concentrar en los temas estratégicos, y los gerentes o directores también se concentran en sus especialidades: mercadeo, ventas, producción, logística, labores administrativas o financieras, tecnología o innovación y desarrollo. Este, sin embargo, no es el caso de los emprendedores, pues para ellos las cosas son mucho más orgánicas; en otras palabras, todos estos roles se mezclan y se traslapan, lo que hace que, si no cuenta con el apoyo necesario, algunas cosas les sean más difíciles.

El capital inicial, la pasión, mentores y acompañamiento técnico especializado y confiable, así como tener mucho foco en el negocio son aspectos necesarios para que el emprendimiento perdure, pero ¿es suficiente?

Querer ser independiente, manejar el tiempo, tener libertad financiera, es decir, ser rico y próspero, o contribuir a la sociedad son buenos deseos, pero el emprendedor necesita estar preparado para afrontar la realidad, y la realidad se construye con trabajo, con esfuerzo. En la calle hay muchos modelos de negocio que prometen que solo va a ser necesario trabajar unos años y después se logrará la libertad. Sin embargo, las personas más exitosas en el mundo de los negocios trabajan mucho, y, lo más importante, son conscientes de que su éxito no radica en su independencia, aunque tampoco en su dependencia, sino en construir permanentemente relaciones de interdependencia y codesarrollo.

El sistema PWEX es una plataforma basada en el codesarrollo en la cual, a través de la unión y el acompañamiento, se crea un ecosistema que conecta la academia, las soluciones técnicas y los temas claves de un negocio, como los asuntos administrativos y financieros, la logística y el mercadeo, entre otros.

Sin embargo, lo más importante es que PWEX cuenta con un programa de acompañamiento y trazabilidad al emprendedor, gracias al cual se validan los conceptos en la realidad. Ello hace que se base mucho más en la práctica y la experiencia que en la teoría, aunque, claro, la teoría es importante, pero la validación de los conceptos en la realidad lo es mucho más.

El yo creo, yo pienso y yo siento son naturales en un emprendedor, pero cuando además de eso se cuenta con el respaldo y acompañamiento suficiente, el camino va a ser más llevadero. Ahora bien, lo más importante es poder mantener el foco para desarrollar lo que realmente apasiona al emprendedor; PWEX se basa en los modelos de economía de codesarrollo que prometen revolucionar el mundo, el mundo del emprendimiento.

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